Sobre este blog

La Economía siempre ha tenido una gran importancia en nuestras vidas, pero pocas veces hemos sido tan conscientes como ahora.

El objetivo de este blog es intentar explicar de forma asequible algunas de las cosas que nos preocupan a todos, pero sobre todo reflexionar e invitar a la reflexión sobre muchas cuestiones para las que no existen respuestas únicas.

Asumiré que todos los modelos y teorías -más mercado o más Estado; más impuestos o más renta disponible; más austeridad o más estímulo del crecimiento- pretenden buscar lo que sus defensores creen que es mejor para la sociedad, y por tanto merecen siempre respeto.

En mi tiempo libre estudio Economía, así que realmente son "mis" apuntes, pero espero que también les resulten útiles.

domingo, 1 de julio de 2012

Por un puñado de cigarrillos (I)

La Economía en un campo de prisioneros


Richard Attenborough y Steve McQueen como Bartlett y Hilts en La Gran Evasión (1963), de John Sturges.
Nosotros también nos asomaremos (sin temor) a algunos de los fundamentos de la Economía.


La crisis financiera internacional que sufrimos desde finales de 2007 ha hecho que muchas personas se planteen la necesidad de reformar completamente nuestro “sistema económico”, buscando alternativas a los mercados financieros e incluso pidiendo, en las propuestas más atrevidas o radicales, que demos la espalda al dinero, algo que vemos reflejado en el auge de mercados de trueque y bancos de tiempo, promovidos por los movimientos “altermundistas” (otro mundo es posible).
Sin embargo, la historia del dinero es tan antigua como la historia de la civilización, y desde los tiempos más remotos el hombre ha recurrido a algún medio de pago (y medida de valor) para hacer más eficientes las siempre necesarias transacciones comerciales.
¿Qué pasaría si pudiéramos hacer un experimento ("sociológico", como los de la tele), con una pequeña comunidad aislada, en la que no existiera ni fuera necesario el dinero, y en la que todos sus miembros tuvieran las necesidades básicas cubiertas de la misma forma, y recibieran exactamente los mismos bienes?
Se puede decir que este experimento ya se hizo, aunque de forma involuntaria, en los campos de prisioneros de guerra aliados durante la segunda guerra mundial, y como habrán podido deducir del título de esta entrada, el resultado fue que pronto se inventó una moneda, pero no solo eso, sino que también se desarrollaron tanto el comercio como una compleja estructura económica.

domingo, 24 de junio de 2012

El riesgo tenía un precio

Entendiendo la prima de riesgo


James Coburn como John H. Mallory en ¡Agáchate, maldito! (1971), de Sergio Leone. Una película con mucho riesgo.


Estrenamos blog al final de una semana que hemos vivido peligrosamente, angustiados por una prima de riesgo que no paraba de subir.

Siguiendo con preocupación los informativos, todos nos hemos dado cuenta ya de que no es bueno que "la prima" suba, y de que si alcanza un cierto límite tendremos que ser “rescatados”.

En los libros y películas de nuestra juventud, los náufragos daban saltos de alegría al ser rescatados, y desde este punto de vista podría ser una buena noticia, pero claro, en primer lugar significaría que hemos naufragado, o como mínimo, que hemos quedado a la deriva y necesitamos ayuda para poder seguir navegando, lo cual ya no parece motivo de alegría.

Nos damos cuenta de que la prima de riesgo es el principal indicador que nos dirá si esta desagradable situación del rescate se va a producir o no, pero ¿realmente entendemos bien lo que significa, y especialmente cómo se determina que suba o que baje? Parece que no del todo, si tenemos en cuenta que estos días se ha convertido en uno de los temas más buscados en Google. Modestamente lo intentaremos explicar aquí.